Abriría los ojos esperando verte.
Me levantaría rutinariamente e iría a la cocina aferrándome a la posibilidad de que estés ahí.
(Quizás fue así y no logré alcanzarte)
Entonces buscaría ansiosamente alguna nota en algún rincón de la casa.
Esperaría junto al teléfono y prendería el televisor solo para llenar el cuarto de voces que no sean la mía.
Te extrañaría, justificaría cada hora con algún inconveniente que te aparte de mi.
Repasaría cada momento mentalmente.
Y si, puedo ver que eras feliz conmigo.
Y de a poco todo resulta ser una excusa.
Y que tal si no eras feliz del todo...?
Y que si te estabas conformando...?
Entonces así comienza mi luto.
Despertando cada mañana esperando verte.
Torturando mi mente con recuerdos que destaparía rutinariamente.
Capturando cada risa que me llegue en el día para llenarme de ese momento y rogar que me dure hasta cuando me encuentre sola.
Inventarme tareas que ocupen las horas que antes te pertenecían.
Buscarte defectos.
Aunque verdaderamente...no se que haría.
Se que jamas podría reemplazarte.
Se que jamás podría olvidarnos.
Solo espero tener la fuerza mental para aceptarlo y que no aparezcan motivos para que llegue ese día.