Llenarte de besos San Telmo, callarte.
Suspirar tu aroma y perderme en el sonido del empedrado.
Sos lluvia, tabaco, suciedad y un buen cuento.
Como esos amantes que dejan huella,
tus calles las transito perdida.
Me invitaste un viaje, rompí mi reloj y me dejé llevar a través de los años.
¿Con qué objeto caminarte si no voy a encontrar un beso en una esquina?
¿Para que caminar ilusionada, si al final del camino no me habré enamorado?
Continúa el recorrido y cada ladrillo dibuja en sus grietas las historias de las que fue testigo.
Llenarte de besos San Telmo, porque no se dejarte.
No se calmar mi necesidad de conocerte.
Quiero verte.