Papel y noche.


Con el calor de mis manos ardidas, habré dibujado garabatos en alguna piel dormida.
Con mis labios cerrados habré roto promesas infieles de otros labios.
Con el desgano de mis ojos abiertos habré visto mil veces pasar al tiempo hasta que el tiempo dejo de ser. Y mil dejó de ser mil.

Un sobre roto, una carta abierta, una hoja, una. 

Buenas noches papel, tiempo ha pasado sin que recibas mis tormentos.
No es que nada haya sucedido, mucha nada ha sucedido.

Buenas noches papel.
Lo difícil de escribir, es saber que no tengo nada para decirme a mi misma.

Y si mis tristezas supieran las palabras que definan mi pesar, dejaría que sean ellas las que me escriban.
Y si las letras supieran de mi pesar.


En el espejo.
Imagen de mi imagen.