Una hora más. Un día menos.

Y mañana es miércoles y pasado jueves...y son realmente las mismas horas con distintos días. Y son los mismos días de la semana solo que siempre debiéramos de sentirlos diferentes. Porque otra vez Enero y otra vez Diciembre. Deberíamos también cambiarle el nombre a los meses y a los días cada vez que se terminan. 
Dos mil once - Dos mil doce.

J.F


Tantos recuerdos de aquella noche que no te hice pasar. 
Sentada sola en la barra con una cervaza ni caliente ni fría. 
Se que daba asco respirar. Me acerque a preguntarte como estabas, tu nombre y esas cosas que quizás no me interesaban saber. 
Ya te ibas y me sumaste al plan. Caminábamos por la vereda cada una con su propio frío escuchando de lejos las canciones de las que nos empezamos a burlar.
 Disfrute de tu paseo y el beso no se hizo esperar. Corrí tu pelo hacia tu hombro y volviste a preguntarme mi edad. 
Nada mas que decir, entré y la casa parecía enorme. Te vi y sé que sonreíste cuando me di vuelta, miraste sobre tu hombro para verme de nuevo.

Yo te veía desde mi ventana mientras la casa se hacia más grande y yo me sentía cada vez más sola.