Me escondo del sol pues sus destellos podrían hacerme desaparecer.
Lenta pero a su vez inmensa, sombra.
Atada a los objetos, me expando y me desprendo.
Llega la noche que es mía, soy la oscuridad que a los murmullos abriga.
Infinita, soy noche.
A la luz la esquivo, pero sin ella no existo.
Penumbra, murmullos si, animal que abre su boca para arrazar con todo.
Y de nuevo el sol, acaba con mi momento. Mi actuación.
Levanta el telón y no existo más, pero en realidad sigo allí.
Esquivando la luz, detrás de los objetos siendo noche, siendo sombra. Esperando que el mundo duerma, y volveré a surgir.