Hasta que el cuerpo me aguante la vida, porque este saco de células no conoce de eternidades.
No, este lánguido y superfluo cuerpo no ve más allá del presente que transita.
Sin embargo hay una historia latiendo encerrada tras las rejas que le hacen de huesos. De huesos que le hacen de rejas.
Late palabras, bombea. Habla de sentimientos que atraviesan la muerte. Que no saben de tiempo, de distancias, de antítesis.