20.13

Quizás dentro de un tiempo, olvidaré el aroma de las flores y sus nombres. 
No sabré los colores de las rosas y ellas habrán olvidado también que en algún momento me invadieron violentamente cuando el rocío las despertó alguna mañana.

Olvidar todo, excepto lo que te compone. 

El sabor de tus pétalos humedecidos, la sinfonía cuando las luces se callan.

Mientras miro a un espejo vacío, porque en tu ausencia mis formas perecen, todo de mi busca tu tacto aun si soy yo quien por las noches recorra ese nervio en silencio.
Y aun si soy yo, y no quiera ser.
Hacerlo por mi, el resultado a esa cuota de amor, es el deseo más urgente de no ser yo quien se hunda en la carne.

Cuánta sed me produce la espera. 
Un calendario terminado. 
Realizar aquello que los poetas susurran al oído de sus amantes.