No sirve dormir.
Ya no pulsan estas venas, arrastran arena.
Queda un espacio dentro. Donde nace el deseo.
Besa más fuerte, embiste tu furia que esta piel lo aguanta.
Incendia este cuarto y guárdame en el.
No sirve dormir si los remordimientos nunca se cierran.
Una vez me imaginé en un bosque, no podía respirar.
En el bosque una cabaña y yo de pronto estaba ahí. Sintiendo la oscuridad apretándome la garganta.
Pero no quería gritar.
Abrí mis ojos lo más grande que pude y la oscuridad.
Sentí puertas abriéndose y un temor horrible de no poder evitar que se abran.
No tenía control sobre nada.
Y las lágrimas me caían, y no podía dejar de reírme y la oscuridad.
No servía dormir.