El pulso no debe estar marchando como debería. "Necesito lentes para ver las cosas de lejos."
"Mis dientes están bien, solo no me gusta sonreír."
"¿Crees que parpadeo demasiado rápido? Quizás por miedo a que algo obstruya mi visión, miedo a estar soñando o miedo a no estar soñando del todo."
//Imagen// El banco de la plaza estaba frío, parecía haber conservado el frío del aire aquella mañana. La luz era perfecta, natural, nítida. Nos sentamos cerca pero en silencio, ya sentía que formaba parte de esa escena como un banco más de aquella plaza, conservando el frío de esa mañana o de tantas otras. La respiración se hacia vapor bajo tu nariz. Silencio. La plaza estaba llena de sonidos, de los transeúntes, autos, mascotas que salían a pasear, aves...pero tu voz no. Era silencio. La conversación más dolorosa se formó a partir de todo ese tiempo que no emitías palabra. Y entonces colisionaron en mi, como inmensas navajas y yo inmóvil, estupefacta. Las palabras se me cayeron, y sentí como mi piel se partía, ¿Estaba quebrándome? Eran mis lágrimas. Mi mente se llenó de imágenes y todo fue otra vez silencio.
Mis dientes están bien, solo no me gusta sonreír. Necesito lentes para ver las cosas de lejos, especialmente las que se aproximan. Miedo a estar soñando o no estar haciéndolo del todo.
"Mis dientes están bien, solo no me gusta sonreír."
"¿Crees que parpadeo demasiado rápido? Quizás por miedo a que algo obstruya mi visión, miedo a estar soñando o miedo a no estar soñando del todo."
//Imagen// El banco de la plaza estaba frío, parecía haber conservado el frío del aire aquella mañana. La luz era perfecta, natural, nítida. Nos sentamos cerca pero en silencio, ya sentía que formaba parte de esa escena como un banco más de aquella plaza, conservando el frío de esa mañana o de tantas otras. La respiración se hacia vapor bajo tu nariz. Silencio. La plaza estaba llena de sonidos, de los transeúntes, autos, mascotas que salían a pasear, aves...pero tu voz no. Era silencio. La conversación más dolorosa se formó a partir de todo ese tiempo que no emitías palabra. Y entonces colisionaron en mi, como inmensas navajas y yo inmóvil, estupefacta. Las palabras se me cayeron, y sentí como mi piel se partía, ¿Estaba quebrándome? Eran mis lágrimas. Mi mente se llenó de imágenes y todo fue otra vez silencio.
Mis dientes están bien, solo no me gusta sonreír. Necesito lentes para ver las cosas de lejos, especialmente las que se aproximan. Miedo a estar soñando o no estar haciéndolo del todo.