Aunque tus manos estén limpias se que no intentaré tocarte.
Las mías están atadas.
Tengo un nudo mental.
Sé que aunque tus palabras sean transparentes no intentaré escucharlas.
Serás eco, serás viento.
Seré nada.
Hice de todo para significar, para destacarme y aun no, no me entiendo.
Tengo un nudo mental.
Pierdo con frecuencia. Por costumbre, por ya no recordar lo que es intentar.
Aunque puedas darme lo mejor de vos, no quisiera darte lo peor de mi.
Necesito ese espacio entre las palabras y el pensamiento.
Quisiera guardarme en un cuento.
Ser un punto, una coma, un guión.
Se que pertenecía a alguna parte y de algún modo perdí ese rumbo.
Se que mis besos prometen, mis caricias confirman pero mis ojos y mi mente se encuentran en otro lugar.
En mi.
En alguna parte escondida de mi.