Los minutos se reencarnan, parecen las hojas de este penoso abril.
Soy las veredas que camino, soy la luz donde te espero.
Y nosotros somos, el punto culminante de una historia de amor llena de fracasos.
Somos la prueba de que hay que volver a intentar.
Inventar.
¿Qué puedo decir que nos inventamos?
Yo sé que me enamoré de tu mirada, de tu timidez.
Me intrigaba saber que guardaban tus silencios.
El humo compartido y verte con frío en el anden.
Se me cayeron los versos mal logrados de un amor que se rompió,
gentilmente juntaste esos pedazos.
Escribo para compartirte.