Se había escondido entre los árboles, lejos, donde las sombras y colores no te permiten ver.
La temperatura no importaba, las necesidades básicas no importaban.
Se había alejado de todo.
Sin embargo, un tenue sonido le llegó abriéndose paso entre las hojas.
Su oído se agudizó y lo sostuvo en su mente por un rato.
Recordó la música y su magia, el calor del fuego, la danza y por último a las personas.
Siguió al sonido que lo había invitado a distraerse de la soledad.
Caminaba con urgencia, como si llegara tarde al momento que esperó toda su vida.
Y pudo ver, los colores, las luces, la música y su magia.
Pero no pudo avanzar más, estaba mirando al pasado y no quiso volver ahí.
Estaban las personas y no quería estar ahí.
Volvió a adentrarse en el bosque y buscó refugio en las estrellas, solo que esta vez se alejó aun más.
La temperatura no importaba, las necesidades básicas no importaban.
Se había alejado de todo.
Sin embargo, un tenue sonido le llegó abriéndose paso entre las hojas.
Su oído se agudizó y lo sostuvo en su mente por un rato.
Recordó la música y su magia, el calor del fuego, la danza y por último a las personas.
Siguió al sonido que lo había invitado a distraerse de la soledad.
Caminaba con urgencia, como si llegara tarde al momento que esperó toda su vida.
Y pudo ver, los colores, las luces, la música y su magia.
Pero no pudo avanzar más, estaba mirando al pasado y no quiso volver ahí.
Estaban las personas y no quería estar ahí.
Volvió a adentrarse en el bosque y buscó refugio en las estrellas, solo que esta vez se alejó aun más.