Tal vez creas en el infierno.
Tal vez creas en la bondad de Dios.
No haz probado bocado sin decir antes tu oración.
Lávate las manos en el agua bendita que tus pecados perdona.
Fiel eres hombre, a la figura que desconoces.
A la que elevas tu canto y lloras tus penas.
¿Acaso socorre él a tu angustia?
¿Guía tu error y tu suerte?
Pesa sobre tu sien, tu consciencia, tu existencia.
Como crees tú que pesó su corona en ese supuesto madero.