Mientras miro el monitor y pulso cada letra, en mi cabeza estallan palabras a las que todavía no puedo conectar.
-Tiempo Tiempo Tiempo-
Dejo de sentir que existo, estoy sintiendo que dejo de existir.
Abundan las horas, las palabras y las personas, pero a todas las empujo al precipicio.
-¿o acaso soy yo la que salté?-
Y la espera, el final. Basta de ciclos, de besar la mejilla y suspirarnos al oído.
El calor, la luz. Todo de mi se desprende. Todo es abandono.
No sé si caigo, si subo o si di contra el suelo y me niego a perecer.
Y la noche, las ocho treinta, las horas que significaban algo, que tenían un fin.
Cortaron el hilo de mi vida y no sé que letra pulsar, para expresar todo lo que dejé de sentir hace tiempo.