La escritura es lo único que conserva mi humanidad y lo que me desprende de las leyes del reloj.
Una hoja vacía puedo ser yo, pero una unión de letras puede convertirme en cualquier cosa.
En cualquier alguien. En absolutamente nada. En lo que mis dedos quieran. Lo que las palabras digan.
Para el mundo me pongo un traje, pero para las hojas, no hay apariencias donde pueda esconderme.