Una hora más. Un día menos.

Y mañana es miércoles y pasado jueves...y son realmente las mismas horas con distintos días. Y son los mismos días de la semana solo que siempre debiéramos de sentirlos diferentes. Porque otra vez Enero y otra vez Diciembre. Deberíamos también cambiarle el nombre a los meses y a los días cada vez que se terminan. 
Dos mil once - Dos mil doce.

J.F


Tantos recuerdos de aquella noche que no te hice pasar. 
Sentada sola en la barra con una cervaza ni caliente ni fría. 
Se que daba asco respirar. Me acerque a preguntarte como estabas, tu nombre y esas cosas que quizás no me interesaban saber. 
Ya te ibas y me sumaste al plan. Caminábamos por la vereda cada una con su propio frío escuchando de lejos las canciones de las que nos empezamos a burlar.
 Disfrute de tu paseo y el beso no se hizo esperar. Corrí tu pelo hacia tu hombro y volviste a preguntarme mi edad. 
Nada mas que decir, entré y la casa parecía enorme. Te vi y sé que sonreíste cuando me di vuelta, miraste sobre tu hombro para verme de nuevo.

Yo te veía desde mi ventana mientras la casa se hacia más grande y yo me sentía cada vez más sola.

Ante Meridiano.

Fue cuando nos sentamos que por capricho puse mi mano en su rodilla.
 Nada sucedía hasta que los movimientos se fueron desplazando casi naturalmente. 
Disimuladamente conduje mi mano bajo su falda. 
No me resistí.
Rápidamente me acostumbre a la calidez de sus piernas y a la humedad de sus labios. 
A su respiración agitada y a sus ojos cerrados. 
Y sellamos la madrugada para luego volver a encontrarnos.

13/11

No teníamos que mirarnos, no debimos.
Me equivoque más yo cuando sostuve tu mano esos quince segundos de mas. Te equivocaste vos cuando me miraste a los ojos y quedamos en silencio. 
El error fue por sobre todo saborear el aire que nos separaba. 
El error quizás y el beso mas lento de mi existencia. 

Coraje.

Me dijeron "Lánzate! Allí no hay más que vacío. Solo tu puedes crear los límites. Solo tú puedes crear tus propios obstáculos. Solo tú eres tu peor enemigo"
Y creyendo que era dueña de mi propio destino me lancé al vacío. Pero ¿porque lo hice?
Comencé a cuestionar mi propio principio.
Ya era tarde y las dudas estaban sobre mi. Me había arriesgado y estaba cayendo ya no al vacío, me había lanzado a mi propio final.

Terribles despedidas.

Sonaba tan fácil en mi cabeza.
"Creo que es hora de dividir nuestro camino"
Lo repetí varias veces pero cada vez que lo veía acercarse sentía que me ahogaba en mi propia angustia.
Un suspiro, lo miré. Se lo veía tan relajado.
Otro suspiro y ahora mis pensamientos apretaban un gatillo mental. Necesitaba dejarlo.
Antes de si quiera hablar su rostro había cambiado. Las palabras salieron tenues, bajas y si las hubiera escrito hasta diría que desprolijas . Pero realmente no quería repetir todo de nuevo.
"Creo que esto ya no es una relación y realmente ni siquiera parece ser lo que esperaba el problema quizás haya sido que esperaba algo y no siento que seas vos."
Eso era mucho peor que lo anterior y ni siquiera le di tiempo a contestarme. Simplemente me levanté, lo besé y me alejé de ese plano lo más rápido posible.
No solo lo había dejado si no que lo había despedazado.

Cada palmo

Siempre sentí cierta fascinación por su espalda. Como su vestido se amoldaba con su cintura. Y cuando se sentaba, su pose la hacía ver siempre tan delicada. Se refugiaba del sol, de la sombra, del frío y de los poetas. Jamás quiso sentirse usada, ser objeto de nadie, pero para su pesar resultaba tener el alma de una musa. Y nunca se lo dije pero inspiró en mi las ideas de una vida maravillosamente estupenda, sin errores, sin conflictos. Sentadas bajo un árbol tomando jugos, simplemente riéndonos de la vida.
Resultó tan distante la realidad.

Ideas.

¿Que te parece si intento conquistarte?
Si hago a un lado el hecho que me hayas dejado más de una vez, si me dejara de importar que no creamos en el amor.
No necesito del amor para hacer que gustes de mi. Tal vez unas palabras bonitas, unos textos interesantes, mirar las mismas películas y un poco de maquillaje.
Realmente creo que yo podría gustarte, ha sucedido una vez, dos.
Solo nos alejamos porque necesitabas aire
¿aire de mi?
¿aire de vos?
Quizás yo estaba bien y a vos no te gustaba como eras conmigo.
Quizás de nuevo ese no era nuestro momento.
No quiero arruinarnos con otra relación sacada de entre las cenizas.
No podrías pertenecerme, jamás lo has hecho.
Tal vez es hora de pensar que pertenecemos al pasado, no necesariamente al olvido.
Tal vez ni siquiera debería decirte todo esto, creo que estoy evidenciando lo poco que sanaron mis heridas con mis inútiles intentos de recuperarte.

Donde el mundo termina el camino nos devuelve.

Es tan poco lo que sabemos y tan inmenso lo que ignoramos.
 Aunque no quiera vivo una vida tan anónima.
Aunque lo espere nadie viene a llenar los huecos de una vida recortada. 
Es tan patético ver el mundo en escala de gris.