Despertar

Con el primer aire de la mañana respiraría las páginas de la noche anterior, de cuando quise atrapar la suerte. 
Abrí mi ventana de par en par y la luz invadió la totalidad, la nada, lo todo. El desierto. La sequedad. 
De ahí también bebí el bosque y la montaña. 
Y se dio cuenta, todos se dieron cuenta, la necromancia, lo vivo y lo no. 
Todo estuvo ahí, presente, en esencia y en mi respirar profundo sobre las páginas de la noche anterior. 
Sobre lo que quiero escribir y escapar. 

Purgar.