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Ya no brilla para mi. 
Esa lucecita se apagó y ya no brilla para mi. 
Se mudó a otro cuento, ahora es una bengala. Ayuda a los marinos a encontrar tierra en el estrecho mar que los rodea. 
Ya no está para mi. 
Ahora es luna. 
Es sol. 
Es luciérnaga. 
Es estrella. 
Pero no pasa más por mi día, mi noche, mi océano, mi cielo, mi cuarto, ventana. 
Ella está donde estuvo siempre, yo la apagué y me fui a otro lugar. 
Sin cielo, sin días, noches, sin colores, mares, barcos, ventanas. 
Todo es gris. 

Exilio


Si mis órganos hablaran y pudieran hoy separarse para contar lo que sienten, se pondrían en fila en este escenario improvisado a sangrar y descomponerse hasta convertirse en un material viscoso e inservible que aun llora por una causa perdida. 
Ellos si pudieran hablar, si pudieran irse de mi lo harían. 
Dirían que está muy oscuro y frío donde están. 
Que son condiciones deplorables en las que trabajan. Que ya no quieren trabajar más. 
No para mi. 

Y los entiendo, está muy frío aquí. Muy oscuro y espaciado. 
Se abrió en mi un extenso universo con partículas de asteroides que ya no existen y aun sus restos chocan en el vacío. 
Porque todo dentro de mi, en la oscuridad se choca. 

#66

No significaba nada hasta que empezó a quitarnos algo.
Y mientras cada uno hace su propio viaje interno,conquista su salvaje castillo, nos vamos alejando de nosotros a la vez.
Y estoy sufriendo una especie de deja vu, todo me parece igual, tiene sabor a lo mismo.
Y cuando no se que parte de mi puedo sacrificar para mantenernos, no sé que parte de mi amputar, entonces me siento inútil también.
Sin herramientas,porque mis palabras no te llegan, y de mi mente no sale otra cosa más que un grito, un llanto.
Y es todo tan transitorio que no logro acomodarme siquiera en un estado de felicidad, porque cuando me siento bien, me pregunto cuando acaba el cuento.

#"Cuanto dura el hechizo?" 

Le preguntó al mago, aquel cuya barba estaba llena de polvos mágicos y con sus labios pintados.

#"Un mago no revela el secreto de sus trucos,y en este precisamente,la magia es el tiempo"

Si callas en el momento exacto en que nos miramos, podrás escuchar el llanto calamitoso que intenta apagar las llamas de mi alma. 

Leviatán

Capturo pedacitos de aire, juego con volutas en mis dedos.
Clavo mis huellas y desaparecen.
Cuánta necesidad de poseer lo imposible. 
Sostener lo intangible.
-En mi cuerpo no cabe señor mío (señor mío) tanto pasado.
No puedo decir que he vivido (estoy viviendo) si cada día lamento lo que no pude hacer.
Aún en mi (no) realidad onírica estoy sufriendo los recuerdos de ésta realidad, la que me manipula.

Soy un conjunto de errores que respira. Trata de ser feliz?
Trata. Y no por intentar se logra.

Nos

Mi vida no vale nada, pero me ofrezco en sacrificio. Renuncio, acá, ahora. 
No quiero más. 
Di todo sabiendo que me quedaría con nada, basta ya de sangrar recuerdos. 
El problema es que el futuro me asfixia y el pasado me acosa. 
No quiero más. 
La búsqueda de la felicidad no tiene sentido si ya le pase por al lado. Ordinaria, ornamental. 
No, pero qué clase de persona soy?
Quiero abandonar mi cabeza y borrarme, pero no, estoy en todos lados y soy nadie en todas partes. 
Qué soy? 
Un sacrificio. La menospreciada ofrenda, voluntariado de la muerte.  

Reflejo

Si la ves con su mirada ausente, sus labios fruncidos y esa línea en su entrecejo.
Posee un misterio que solo las tristezas muy grandes generan.
Su voz también es silencio.
Esa mujer de manos frías, blancas y dedos finos, largos como las horas.
Tiene el cabello castaño, un semblante gris.
Se sienta y se encorva, se hace pequeña en el lugar que ocupa.
Así también parece sentirse.
No tiene sombra, no hace ruido, pero respira. 
Ella está con vida, la vida que también la está dejando.
Se tatuaron lineas en su frente.
El tiempo que ha pasado.
Mezquina el calor.
Cicatrices que evidencian su intento.
Violetas ojeras de sus noches sin sueños. 

Mueca.

El mundo estaba ahí, esperando ser descubierto, invadido. 
Lo miré de cerca, con hambre de tanto esperar. 
Y sentí fuerte su aroma, su nido y humedad. 
Relamí. 
Le quité su velo, estaba envuelto en una fina y mojada tela. 
Relami. 
Lo besé y el mundo se estremeció. 
Lo besé de nuevo y chocó contra mis labios. 

Imaginario

Me muero por escrito, siempre me muero por escrito. Onírica si se quiere, la más tangible muerte imaginaria. 

La sucesión redundante de pensamientos relacionados a la locura, la insanidad mental. 

Porque debe ser antinatural que un ser vivo quiera abandonar ese estado <<vivo>>

[Abandonar] [Muerte] [Dejar] 

Soltar en fin, lo que fue otorgado sin permiso. 

Onírico y ansiado final, hermosa tempestad. 

Monstruosidad de deseo, pecaminoso, inaceptable. 

Antítesis. 

Y está escrito en tu frente. 

En tus pies. 

En la palma de tus manos, en el músculo que bombea. 

Está escrito en tus venas, solo dejas a las palabras salir.

No es solo llegar a un extremo, es preguntarse de que lado querés caer.  

#5

La tarea mas difícil era verse a los ojos sin atar sus labios entre besos y mordidas, compartían mas que nada los suspiros de una conexión exhaustiva y sin embargo siempre había aire para un poco mas de euforia. 
En privado se devoraban con violencia.  
Todo parecía irse al demonio, al limite y limites no habían. 

Soy seremos

No seré el soldado heroico, el sapo, la princesa o el dragón. 
Por eso no me encontrarás en la torre más alta, el pútrido pantano ni bajo fuego cruzado. 
Soy y siempre fui la pared, el árbol decorado, la casualidad desapercibida donde vos (si, vos) existías para mi y yo sin embargo solo fui una tonta e insignificante brisa que en silencio percibió tu perfume. 
Soy (si, aun soy) omnisciente de esta historia porque es mía pero no "nuestra". 
Soy todo lo ordinario en un ser humano, por lo tanto olvidable consumidor de oxígeno. 
Mis pasos no dejan huella. No mido, no peso, no se extiende de mi rostro una sonrisa. 
Seré la niebla que mareas con tu paso, quizás la hoja que sin querer acaricies con tus dedos. 
Pero no más que eso, tu vida con la mía se han destinado a no ser. 
Por mi bajeza, mi encorvada vergüenza. 
Mi exilio del amor y la ridícula idea de que podrías notarme un día. 

Frágil.

Los susurros son pequeñas palabritas invisibles, afónicas.
Susurro, inseguridad. 
Materialización del sentimiento encontrado pero austero, invadiendo al ser violentado de confusiones. 
El susurro es el desahogo mas lento y sutil. El más sufrido también si se imaginan. 
El susurro es la porción mas pequeña de un grito ensordecedor. 
Aprieta el nudo en la garganta, la cadena, aire, saliva y nada lo baja. 
Los ojos se precipitan y el llanto se acerca para apagar el incendio mental.
La nariz entendió la señal. 
El aire sale si, pero no vuelve a entrar. 
Y que hay de cada músculo, cada nervio?
Son de piedra?
Cerebro, te ordeno que ordenes al cuerpo a que se mueva y se aleje. 
Nada.
Apagón. 

Resoplo

Conozco el amor como lo hacen los idiotas
Hasta que duele y sujeta cada espacio recóndito de mi ser
Hasta que las vibraciones de un beso me respiran y me vuelvo la molécula del aire que se mueve con el viento. 

Idiota

Acoplo

                                                                   La quise querer despacio, pero de prepo consumí todo el amor y
la historia se hizo en siete días.
Así también terminó,
con un punto suspensivo, atrevido y esperanzado 
que poco sabe de lo que siente ella,
solo se llena de lo que siento yo.

Durmientes.

Hasta que el cuerpo me aguante la vida, porque este saco de células no conoce de eternidades. 

No, este lánguido y superfluo cuerpo no ve más allá del presente que transita. 

Sin embargo hay una historia latiendo encerrada tras las rejas que le hacen de huesos. De huesos que le hacen de rejas. 

Late palabras, bombea. Habla de sentimientos que atraviesan la muerte. Que no saben de tiempo, de distancias, de antítesis. 

De la noche.

Me escondo del sol pues sus destellos podrían hacerme desaparecer. 
Lenta pero a su vez inmensa, sombra.
Atada a los objetos, me expando y me desprendo. 
Llega la noche que es mía, soy la oscuridad que a los murmullos abriga. 
Infinita, soy noche. 
A la luz la esquivo, pero sin ella no existo. 
Penumbra, murmullos si, animal que abre su boca para arrazar con todo. 
Y de nuevo el sol, acaba con mi momento. Mi actuación. 
Levanta el telón y no existo más, pero en realidad sigo allí. 
Esquivando la luz, detrás de los objetos siendo noche, siendo sombra. Esperando que el mundo duerma, y volveré a surgir. 

Camisa.

Las mentiras que marcaron con Rouge mis labios. 

Piba te queda tan lindo ese color que ni se de que me estas hablando, creo que si presto atención, me parece que me estas dejando. 

Que se yo, te miro la boca. Preciso chocarla, invadirla y quemarme. 

Maldito tu labial, como odio lo que beso. 

Rojo que pinta esta despedida, maldito Rouge, maldita mentira. 

Conformismo humano, satisfacción y de nuevo caigo en tus labios. 

#56

Mudar la vida a otra parte. Arrancarla de este lugar.
Escribiendo finales. 
Olvidando principios. 
Esta vez le escribo a las horas, porque me quedan pocas. 

D o n n a d i e

Le doy besos a las nubes porque a vos no te los puedo dar. 
Abrazo las horas. 
Efímero el amor, el tiempo, el recuerdo. 
Saladas y mareadas, caen brillantes angustias de mis enrojecidos ojos. 
Cansancio, aquí no se respira existencia. 
Soy un fantasma?
Que voy a ser mañana?
En que espacio estaré limando mis dientes?
Muestra tu mejor sonrisa, yo cubriré con miel lo negro de mis palabras. 
Silencio. 
Rictus, esta es mi sonrisa. 

Maniobras.

Ahora no soy. 
No estoy. 
Fumando un cigarrillo humedecido. 
El llanto en la ducha. 
Salpico mis pies. 

Rompo, quiebro. 
Extraño lo que fui. 

Rota, una bolsita de emociones. 
Desordenada. 
Me desparramo y me junto. 
Me acomodo y no me gusta, 
Empiezo de nuevo. 

Frío.

Nos amábamos dos, hasta que quede solamente yo. 
Todo sentimiento hasta ahora parece una exageración. 
Mi vida se fue ensamblando en actos fallidos. 
Tengo dolores que me hacen de sombra. 
Y la paz en el borde, el precipicio que de solo verlo me absorbe. 
Su silencio lo hace seductor, querer envolverme en el. 
Y cada día me escondo en frases memorizadas. 
Practico sonrisas frente al espejo. 
Se quiebra mi mente pero no más que los recuerdos. 

#F

Nunca dije ser mas que una mueca vacía. 
Un gesto apagado. 
Una caricia fría. 

#51

Hay que avisarle al muerto que ya no tiene que esperar. 
Amores que no llegan y el se aferra por si acaso. 
La vida se le paso en el parque, se lleno de otoños y resucitaba sus fuerzas en primavera. 
Tonto, su amor se trasladó, ya no era una persona a quien le había correspondido el amor. 
Su amor era esperar en desdicha. 

Violetas.

Y es otra vez como otras noches, la tristeza tinta para mis palabras.
Y todo este tiempo ausente que vivi la fantasía mas dulce.
La realidad llego para sumergirme en sus entrañas.
Había olvidado el detalle de que yo todavía soy yo, y no soy mejor que antes, que los cuentos también acaban y que los finales por ser finales siempre han de ser tristes.
Quisiera regresar letargo.
Fantasía y amor.
Soy la piedra, el suelo y no mas que eso.
Se descuida todo menos los vicios. Hola nuevamente cigarrillo, otra fantasía que me tranquiliza.

El pasado es solo memoria.


Los minutos se reencarnan, parecen las hojas de este penoso abril. 
Soy las veredas que camino, soy la luz donde te espero.
Y nosotros somos, el punto culminante de una historia de amor llena de fracasos.
Somos la prueba de que hay que volver a intentar.

Inventar.
¿Qué puedo decir que nos inventamos?
Yo sé que me enamoré de tu mirada, de tu timidez. 
Me intrigaba saber que guardaban tus silencios.
El humo compartido y verte con frío en el anden.

Se me cayeron los versos mal logrados de un amor que se rompió,
 gentilmente juntaste esos pedazos.
Escribo para compartirte.

Agosto

Tregua y te quedas conmigo.
A los problemas no los invito esta vez. 
Quiero que de tus agobios te tomes un par de años. 
Soy yo quien te quiere tener. 

El miedo va a durar lo que dura un suspiro. 
Saco un rato las torpezas para que las puedas disfrutar, no se hace cuanto las guardé. 

El silencio y la mirada fija.
Humedad, los labios y esos dos segundos hasta que se nos presentan los besos.
La sonrisa. 
El pelo corto. Ni rubio, ni castaño. 
Mi sonrisa esta vez. 
Y me pongo a examinar el contorno de tu cara. El espacio que te rodea, hasta la luz de la ventana. 
Y no pasa nada más que el tiempo acosador.
Y me despego del trance. 

Un día más.

Se del lunar que interrumpe tu espalda, nuestros jueves, la parte baja de tu cintura, esa miserable cicatriz. 
La zona sur meticulosamente explorada.

Los parques, los colores del día, las horas, el reloj y los viajes en tren.

La incoherencia de las circunstancias. Como te conocí. 
De nuevo el tren. 
El infinito temor. 
Extrañarte. 
Y otra vez la despedida.